La sostenibilidad en la cocina comienza con lo que normalmente descartamos. En Dieta Saludable, abogamos por la revalorización de los tallos, las cáscaras limpias y las hojas externas. Estos elementos no son desperdicios, son concentrados de potasio, magnesio y colágeno vegetal esperando ser liberados.
Preparar un caldo profundo mediante una extracción lenta a baja temperatura (menos de 85°C) permite que los minerales migren al agua sin degradarse por ebullición violenta. Este líquido se convierte en la base de hidratación para arroces y guisos, multiplicando el valor biológico de cada ingesta.
No se trata solo de cooking; se trata de alquimia doméstica. El reposo tras la cocción es el paso final a menudo olvidado. Permitir que un guiso de lentejas asiente durante 15 minutos fuera del fuego ayuda a que los fitoquímicos se estabilicen, mejorando la digestibilidad y suavizando los sabores de forma natural sin recurrir al exceso de sal.